
Foro Social de la Sierra
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Actualización (15 de Mayo)
El gobierno y la fiscalia impugnan la candidatura de I.I.
Europa Hotel San Sebastián
10 mayo 2009
Buenos días: Tan sólo unas pocas palabras para decir a quienes no conozcan mis obras literarias y mi trayectoria en la vida, ya larga, por qué estoy aquí, encabezando una candidatura de Izquierda Internacionalista para Europa. Y puede resultar raro como voy a decirlo pero la verdad es que estoy aquí porque ya estaba aquí (en mis ideas de hoy) desde que la Europa que hoy es un hecho (o un hacerse pero ya "muy hecho", no digamos que luctuoso pero poco menos), empezaba, hace casi sesenta años, a dar sus primeros vagidos, y entonces otras gentes como yo, o yo como otras gentes, mejor dicho, empezamos a decir "No" a aquella Europa que se nos imponía, como si se nos propusiera, porque estimábamos que era deseable, eso sí, que se configurara una "Europa de los pueblos", y lo que se nos proponía/imponía era una "Europa de los Mercaderes", y eso era sin duda, para nosotros, indeseable.
Con palabras como éstas, cuando no con estas mismas, nos expresábamos siempre; no es nada nuevo; y por eso es natural que yo, que no soy más, pero tampoco menos, que un escritor de ficciones un tanto pensativo ante las desventuras del mundo, esté ahora aquí, o siga estando aquí, aunque ahora, ay, mi edad -¡83 tacos o castañas!, como se decía en mi barrio- y mi salud no me permitan la presencia activa y práctica que yo hubiera deseado desarrollar en la defensa actual de estas ideas, que no son otras, con algunos matices que quizás habría introducido en su redacción -cosas de poca monta-, que no son otras digo, que las que pueden leerse en el Manifiesto que acompaña a esta candidatura, o sea, en nuestro manifiesto.
Hablando de mi pasado político debo decir que sólo durante un breve período he pertenecido yo a un partido político y que ello fue durante la dictadura de Franco, y en las filas del Partido Comunista de España, en Madrid. Ya en Euskal Herria, he sido un modesto luchador por la paz (Herri Arteko Bakea), y lo demás han sido mis artículos, mis libros, y mis acciones democráticas ante las urnas, en las que he apostado siempre, claro, por las opciones que me parecían justas. Mi presencia en una lista de ANV, fue una acción desgraciadamente irrelevante porque aquella lista, creo recordar, fue ilegalizada. No oculto, sino que siento un gran orgullo por ello, que he apostado siempre por la izquierda patriótica vasca, precisamente porque me han parecido -y me siguen pareciendo- justas las posiciones de quienes tienen sentimientos e ideas favorables a la soberanía de sus pueblos. Cuando la izquierda patriótica vasca se manifestaba antiparlamentaria, oí mil veces que sus críticos declaraban que si participara en las instituciones allí podrían manifestar sus ideas con entera libertad. ¿Es posible que ocurra lo que está ocurriendo? A veces me parece mentira.
La voz de los sin voz tendría que oírse en Europa: En Europa tendrían que oírse los planteamientos y las opiniones de una izquierda radical -sí, radical- e internacionalista. Recordemos que el internacionalismo es algo muy diferente del cosmopolitismo capitalista, que comporta evidentemente (globalización) la desaparición de los pequeños pueblos y de las culturas minoritarias, mientras que el internacionalismo conlleva una aceptación, y hasta una apología de lo pequeño y diferenciado, y ello como un modo de defensa de la vida, siempre amenazada por los mandatos de una homogeneización mortal. En Termodinámica llaman entropía a esta amenaza de muerte.
Nosotros estamos, y queremos decirlo en Europa y donde sea, por que vivan y prosperen los pueblos y las pequeñas culturas amenazadas de desaparición y que, efectivamente, están desapareciendo. (¿Cuántas lenguas desaparecen cada año que pasa?). Personalmente yo apuesto hoy por lo que en América latina ya están llamando "un socialismo del siglo XXI". Llevar estas inquietudes y otras mil, hoy siempre ignoradas, a "Europa", será una tarea fervorosa y permanente para quienes -ya nosotros, ya los compañeros de otras candidaturas hermanas- obtengan un lugar el mes que viene en el Parlamento de Europa.
Muchas gracias.
Alfonso Sastre.



Una vez más la Confederación Nacional del Trabajo vuelve a salir a la calle para protestar en contra de las injusticias. Concretamente en contra de que los trabajadores y trabajadoras paguemos la actual crisis económica.
El vigente sistema político-económico capitalista y neoliberal, sostenido por sindicatos, estado, patronal y bancos, es el causante de estos periodos recurrentes que denominan “crisis económicas”. El afán voraz de lucro que caracteriza a este modelo que rige nuestras vidas y relaciones laborales, se basa en ganar y ganar más dinero a costa de lo que sea, lo que trae consigo períodos de menor bonanza económica (aunque sigue existiendo). La especulación sin freno por parte de las clases pudientes deriva en situaciones como la que hoy vivimos.
La consecuencia de todo ello es el aumento del paro, muchísimos despidos en masa (los llamados E.R.E.s), pérdida de derechos, retrocesos en garantías sociales... Esto es posible gracias al uso del MIEDO que los poderosos siembran entre los trabajadores y las capas más desfavorecidas de la sociedad. Miedo a perder el trabajo, a no poder alimentarse, a no poder pagar la hipoteca, miedo a ser despedido, a quedarse en el paro… Esta instrumentalización del miedo es fruto, entre otras causas, de la precariedad en los puestos de trabajo: contratos por obra, destajos, ETTs… y la fuerte jerarquización social existente. Situación que genera falta de estabilidad en el empleo. La consecuencia: cualquier acto de protesta en el tajo es fácil que conlleve la pérdida del mismo. Miedo arraigado en una sociedad cada vez más individualista que va perdiendo la noción de lo colectivo y, por tanto, deja de practicar la solidaridad de clase.
Miedo estructural que consigue tener a los trabajadores a merced de los intereses empresariales. Esta precariedad laboral no es casualidad. Es fruto de décadas de pacto social permanente, de reformas laborales, de leyes y políticas encaminadas a “flexibilizar el mercado” para que el despido sea libre y casi gratuito. Fruto de negociaciones y pactos firmados a espaldas de los trabajadores, en lujosos despachos empresariales por parte de los sindicatos del poder.
Por eso, no es de extrañar que en épocas de crisis financieras los sistemas que provocan las mismas se refuercen y paguemos los platos rotos los que menos responsabilidad tenemos, los sectores más vulnerables: la clase trabajadora. En épocas de mayores ganancias multimillonarias para las empresas nuestros sueldos siguen siendo bajos, sigue existiendo la precariedad, accidentes laborales…
¿Dónde están esas millonarias sumas que llevan obteniendo durante tanto tiempo a base de explotar a los trabajadores/as? ¿Se las habrá tragado la tierra? Que dejen de engañarnos de una vez: hoy, igual que ayer, los beneficios son para unos pocos pero las consecuencias negativas son para muchos.
Hemos visto como el gobierno se ha arrodillado ante los bancos dándoles ingentes sumas de dinero para que puedan seguir especulando. Lo mismo hace ante la patronal, mientras, a la vez, firman EREs que dejan a millones de trabajadores/as en la calle. Los bancos, patronal, sindicatos y el Estado funcionan como un todo, un bloque compacto que, frente a un posible cuestionamiento del injusto orden social, cuida de los privilegios de los que más tienen. Los gobiernos mundiales dicen que no son responsables de la crisis pero demuestran que son sólo títeres al servicio del capital y cómplices de esta situación al defender este sistema y salvaguardarlo a toda costa. El capitalismo, y por tanto sus crisis, no existen para ser controlados sino como método impune de rapiña.
Qué decir de los sindicatos del poder. Ante este tipo de ataques a la clase trabajadora, frente a opciones como la huelga general, están continuamente negociando con la patronal, dialogando con el gobierno. Tanto es así, que es probable, que dentro de poco veamos una nueva reforma laboral que nos robe derechos que han costado mucho conseguir. Nos robarán derechos y lo justificarán para “salvar esta situación” en que ellos nos han metido. Pagamos lo que otros generan para que ellos mantengan sus privilegios, así de sencillo.
Desde CNT pensamos que lo peor que podemos hacer es agachar la cabeza ante la crisis, eso sólo hará que perdamos más derechos, más libertades. No es justo que paguemos la mierda que generan los capitalistas y sólo hay una manera de pararlo: defenderse. Para esta defensa de nuestros intereses es necesaria la organización de los trabajadores y trabajadoras. Organizarse independientemente del poder y sus sindicatos de forma autónoma y asamblearia. Practicar la acción directa, sin intermediarios y el apoyo mutuo en respuesta a esta crisis, son las propuestas de CNT.
Ahora dicen que van a refundar el neoliberalismo, predican que hay que hacerlo más humano, para que esto no suceda. Excusas y mentiras para seguir manteniendo esta pantomima. El capitalismo no se puede humanizar porque es en sí mismo injusto e inhumano. Por eso, de nosotros/as, de vosotros/as, depende luchar por defendernos ante la crisis e ir construyendo un mundo justo e igualitario.
Pero no hay un solo cartel, ni una sola mani por lo que parece, aunque ambas sean por el centro de Madrid y a la misma hora, cosas de la vida y de la falta de entendimiento supongo. El "otro cartel" es mas vistoso y detras de él hay varios colectivos.
