Como decíamos ayer
El portátil no retiene información.
Cuando se desconecta de este mundo cruel decide no olvidarlo todo, lo cual ya sería drastico, sino dejarse morir. Para renacer impulsado por la corriente electrica de la mano de Faraday, con energías renovadas, pero totalmente amnésico; es más me atrevería a decir que no es el adjetivo adecuado, pues para no recordar hay que tener conciencia de que hubo pasado y este delgado compañero, tan Centrino él, creo que no llega a tanto. Nisiquiera es capaz de guardar, mantener o recordar el dichoso código alfanumérico de la conexión. Un problema infórmatico en toda regla. Pequeño e insignificante sí, pero digno de mención en este tormentoso día, tormentoso meteorologicamente no en el sentido figurado, porque este Adán que os habla ha dado un pasito bastante curioso. Claro que al primer paso debe seguirle un segundo. La miel en los labios dulce es, pero no alimenta igual que si transita por el aparato digestivo y se convierte en mariposa alada o en rica ensaimada.
Mi bicicleta tiene dos ruedas.
Es placentero deambular serenamente por las vías pecuarias pedaleando.

Igual que te saluda una vaca que pasta tranquilamente, el sol te puede hacer un guiño. Las amapolas, coquetas, visten los prados de rojo bermellón. Los galgueros pasean a sus esqueléticos cuadrúpedos. Mas no siempre todo es tan bucólico. El terreno a veces tiende a humedecerse, no con la deliciosa sensualidad de la feminidad sino de forma más puñetera, y este Adán que no se entera, le da por meterse en todos los charcos. Mi bicicleta entonces jadea, gime y se queja, soltando la cadena que tiende a enredarse de forma lo mas intrincada posible. Otras veces,aburrida de su enredo catenario, decide enfangarse hasta las trancas siendo necesario un minucioso lavado da cara, de cuadro y raspado de barro. El agua a presión no le satisface en exceso y para hacerlo notar decide dejar de frenar eficazmente emitiendo chirridos y gruñidos cual autobús municipal de los años 80.
Ella es así, arreglada pero informal.
Como decíamos ayer
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